¿Para qué sirve la estimulación sensorial?
Cuando hablamos de estimulaciòn sensorial hacemos referencia a la entrada de información del entorno al sistema nervioso a través de los sentidos para elaborar sensaciones y percepciones.
Esto constituye el primer elemento sobre el que se construye cualquier
aprendizaje, ya que supone la primera etapa del desarrollo de las funciones cognitivas básicas (atención, memoria) y permite el desarrollo de las funciones cognitivas superiores (resolución de problemas, razonamiento, lenguaje y creatividad).
La adquisición o captación de estímulos es el inicio
del proceso de memoria, donde la atención y percepción juegan el papel
principal. Posteriormente, la información almacenada se utilizará para
operar y razonar.
Gracias a los sentidos, y explorando el entorno mediante el movimiento (acción y experimentación), se produce el proceso de asimilación y acomodación, que permite la construcción de aprendizajes y la comprensión del mundo que nos rodea. Este proceso tiene lugar de forma natural en todas las personas desde el nacimiento.
Si nuestra actuación se dirige a
favorecer el desarrollo sensorial, no sólo estaremos ampliando el bagaje
de estímulos recibidos, sino que estaremos facilitando la interacción con el entorno y el mundo cognitivo. La riqueza de estímulos sensoriales beneficia el desarrollo del pensamiento, la inteligencia y el lenguaje.
El trabajo de la estimulación sensorial es por tanto una estrategia válida para trabajar con personas que presentan cualquier grado de discapacidad desde edades muy tempranas ya que nos permite trabajar en base a los principales hitos evolutivos, pero también a lo largo de toda la vida ajustándonos a los objetivos terapéuticos en cada caso para ofrecer experiencias funcionales y significativas.
En definitiva, podríamos decir que la estimulación sensorial persigue un doble objetivo: fomentar el máximo desarrollo de las capacidades sensoriales y potenciar el desarrollo cognitivo a través de una buena educación sensorial.
Se presenta en dos facetas:
- Una faceta preventiva para todos los alumnos de educación inicial y que diariamente realizan, lo que se denomina “circuitos motrices” .
- Una faceta terapéutica con aquellos alumnos que presenten dificultades en su proceso de maduración y que se realiza por partir de la terapia sensorial individual o de grupo.
Alcances de la estimulación sensorial
La estimulación sensorial está dirigida:
- A niños con desarrollo normal (estimulación temprana)
- A niños con dificultades en la comunicación
- A niños con dificultades en el desarrollo general
- A niños con dificultades sociales y emocionales
- A niños con dificultades sensoriales: Déficit audición y visión
- A niños con déficits en el área motora, el área cognitiva, emocional.
¿Qué niños deben recibir estimulación sensorial?
Todos los niños que tienen riesgo de padecer dificultades en su desarrollo y los niños discapacitados.
¿Qué niños pueden recibir estimulación sensorial?
Todos los niños, a excepción de aquellos que por necesidades especiales se especifique que no es adecuada en ese momento.
Normalmente la estimulación sensorial se aplica dentro de un programa más amplio que es el Programa de estimulación temprana.
Tipos de estimulación sensorial
La estimulación sensorial se divide en 2 tipos diferentes de estimulación:
- Estimulación unisensorial: Centra la experiencia de estimulación, preferentemente en uno de los sentidos.
- Estimulación multisensorial: Centra las experiencias sensoriales en la estimulación multimodal, de varios sentidos a la vez para favorecen la integración sensorial.
La sistematización y control de las sesiones de estimulación sensorial
por profesionales del campo de la salud, psicólogos y educadores,
permite avanzar de forma correcta y adaptar los ejercicios a las nuevas
necesidades que surgen en las sesiones de estimulación, así como apoyar,
asesorar y atender a las propuestas que realiza la familia.
Los niños denominados sanos, biopsicosocialmente, pueden someterse a
sesiones de estimulación sensorial con el objetivo de impulsar el
desarrollo y detectar deficiencias tempranas, teniendo en cuenta que el
desarrollo sano biológico, psicológico, social y personal no depende de
la estimulación sensorial, ni de la estimulación física sino de una
multitud de factores que se interrelacionan durante todo el desarrollo
temprano y posterior.
El desarrollo de los niños depende de una multitud de factores entre
ellos de una adecuada estimulación sensorial, y en niños con
discapacidad de una adecuada y específica estimulación sensorial para
discapacidad auditiva, visual, cognitiva, motora que aporte los
estímulos que activan las áreas cerebrales que impulsan el desarrollo.
Dentro de los materiales más recomendados nos encontramos con figuras
geométricas de diferentes tamaños, colores y texturas, esponjas de
colores y de diversas formas, plastilina, arcilla, maquetas, cilindros
para rodar tablas de propiocepción y muchos otros.

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